COFRADÍA

Cortejo Procesional
Hábito Nazareno
Itinerario
Paso

 

Resolución 1024 x 768

 

EL PASO DE NUESTRA SEÑORA DE LORETO

La Hermandad poseía, desde hacía unos años, un boceto de paso para tallar y dorar, realizado por el artista Francisco Pinto, según encargo de la propia Hermandad. En junio se manda este boceto al orfebre Villarreal para que realice un presupuesto sobre el mismo, contestando el artista que al ser un dibujo para tallar en madera no es posible realizarse en orfebrería por lo que habría que elegir un diseño nuevo.

El 28 de Octubre de 1978 una comisión de hermanos compuesta por José Luis Ferrer y Sra., Antonio Berro, Vicente Romero, Miguel Puyol, José Vargas, Ignacio Rodríguez, Fray Domingo Campos y Eduardo Velo se trasladan a Sevilla para elegir el boceto del nuevo paso, exponiéndosele al Sr. Mateo encargado de los talleres de Villarreal, las intenciones sobre lo que se pensaba realizar. El 24 de Noviembre se recibe y aprueba el boceto presentado por Villarreal. El 13 de Diciembre, en nuevo viaje a Sevilla, se firma el contrato para su ejecución por fases, partiendo por la realización de los respiraderos como necesidad más urgente.

El 13 de Enero de 1979 comienza el trabajo del nuevo paso, tres meses después se estrenan los respiraderos en la Estación Penitencial del Viernes Santo, solo el delantero estaba casi terminado y tanto los laterales como el trasero se colocaron únicamente con el armazón de madera.

El 31 de Enero de 1980, quedan terminados completamente los nuevos respiraderos, con lo que se completa la primera fase de la construcción del paso. El 4 de Abril Viernes Santo se estrenan en la salida procesional. El 10 de Octubre en reunión de hermanos, con un representante de los talleres de Villarreal, se acuerda abonar el dinero restante, con el fin de que el paso este terminado totalmente para la Semana Santa de 1981, comprometiéndose el orfebre a tener el trabajo finalizado para el mes de Marzo de dicho año.

En la reunión se ve conveniente hacer el paso totalmente nuevo, incluido parihuela, para así poder sacar una mayor rentabilidad al paso antiguo. La financiación del nuevo paso se hizo a través de un préstamo del Bando de Santander, avalado por doce hermanos, en los que se quiso reflejar a los doce apóstoles de Jesús por la dura tarea que les esperaban

El 3 de Abril de 1981 llega el nuevo paso a Jerez y es depositado, desmontado, en los salones de Santo Domingo, al día siguiente operarios del taller de Villarreal bajo la dirección del Sr. Toro se dedican durante todo el día a su montaje. El 12 de Abril, Domingo de Ramos, es bendecido por el Director Espiritual de la Hermandad Reverendo Padre Don José Rodríguez Jiménez y el Viernes Santo de aquel año la Virgen de Loreto procesiona sobre el nuevo paso por primera vez. Hemos de decir que causó autentica admiración en la ciudad, recibiendo la Hermandad numerosas felicitaciones por tan importante logro.

El paso, todo de orfebrería, está realizado en alpaca plateada, concebido en una simbiosis entre el paso de misterio y elementos propios de un paso de palio, o más bien un paso de Virgen. Aquí los respiraderos, que muy bien podrían ser utilizados para la parihuela de un palio, son valientes y profusamente repujados, mostrando gran barroquismo, destaca, en su frontal el escudo de la corporación, única pieza sobredorada y en el resto bellos relieves de flores y graciosas cabezas de querubines, en su parte superior un decorado baquetón recorre todo el conjunto, se completan los respiraderos con cuatro estilizadas maniguetas.

Más elegante y peculiar es la canastilla que, a diferencia de otros pasos de misterio no forma un conjunto con los respiraderos, son piezas completamente distintas, quizás porque está pensada más como peana para la Virgen que como la parte superior de la parihuela, sólo hay que contemplar su perfil para darse cuenta que sigue la línea de las peanas de los pasos de palio, con la salvedad de ser la base para un misterio, la Virgen sola y la Santa Cruz.

El profesor Fernández Lira en el tomo cuarto de la colección “La Semana Santa de Jerez y sus Cofradías” hace una perfecta descripción de esta pieza: “La canastilla arranca desde muy adentro de la mesa y a través de una gran curva termina recta casi en el mismo plano que los respiraderos. Es de trazado continuo, en el centro de cada lado, hay una gran capilla, y los remates de cada una de estas forman parte de la crestería. Unas enormes costillas, con el perfil muy parecido al de la canastilla, están a cada lado de las capillas y en los ángulos de los cuatro chaflanes”.

La peana-canastilla está rematada por sendos moldurones que recorren todo su conjunto, ofreciendo un aspecto, en trabajo de orfebrería, mucho menos barroquizante que en los respiraderos.

Las capillas que completan la canastilla están muy bien realizadas siguiendo el estilo marcado por Villarreal en otras obras de su taller, tales como los respiraderos de la Virgen de la Concepción o los de la  Virgen de la Confortación, por citar sólo los de Jerez, son de mucho relieve, poseen, a ambos lados de la imagen, sendas columnas con capiteles corintios que soportan un frontón mixtilíneo, las hornacinas ricamente decoradas cobijan distintos santos vinculados a la historia de la corporación. Las imágenes fueron magistralmente trabajadas y son auténticas obras de arte, en el frente San Pedro, inspirado en el que se encuentra en la sede de la Hermandad, obra de José Guerra Carretero, enriquecido en detalles, especialmente en el exquisito sillón papal. En los laterales, a la derecha del paso, Santo Domingo de Guzmán, en homenaje y recuerdo a la orden de predicadores por el cobijo dado en su iglesia a la Hermandad, copia fiel del que se encuentra en la capilla de la orden del convento dominico, quizás sea la obra más exquisita de las cuatro que figuran en el paso, por su pulcro acabado y su perfecta reproducción de los magníficos bordados que posee esta imagen. A la izquierda San Dionisio, patrón de la ciudad, para cuya realización se tomó como modelo uno de los que se venera en su iglesia titular. Por último en la trasera San José, Patriarca de la Iglesia Universal, en su capilla del convento dominico se veneró a la Virgen de Loreto durante los siete años que duró la reconstrucción de San Pedro y es por ello que la imagen reproduce a esta valiosa talla dieciochesca que compartió lugar y oraciones con la Virgen de Loreto.

Cuatro arcángeles exentos, de gran tamaño y en actitud de arrollidarse ante la Señora, figuran en las esquinas del paso y evocan la misteriosa traslación de la Santa Casa de Nazaret a la ciudad italiana de Loreto. Todo el conjunto se completa por seis candelabros con guardabrisas de cristal rematadas con coronillas de orfebrería, en los últimos años se han suprimido los dos centrales, dado que por la estrechez del paso, motivada por las dimensiones de la puerta de San Pedro, tapaban a la imagen, también, por motivo de la pequeñez de la puerta de salida, la Virgen de Loreto resultaba baja sobre el paso, lo que se ha solucionado eliminando la crestería y suprimiendo la base de los candelabros, que resultaban antes excesivamente altos para las medidas de la Virgen, permitiendo hoy no solo una mayor visión de la imagen sino también una mejor composición estética del misterio.

En tiempos este paso tuvo unos faldones de terciopelo morado con broches dorados en las esquinas. En el interior de cada uno de ellos figuraba el nombre de los donantes, realizados por Ana María García Herrera, hoy los faldones son de damasco morado y fueron estrenados recientemente.

El interior del paso presenta la peculiaridad de además de contar con zancos abatibles posee doble tanda de trabajaderas, una que levanta la mesa o parihuela y que es la que se utiliza durante el recorrido procesional y otra tanda situada en el interior de la canastilla, por lo tanto a mas altura del suelo, que evita el sobre esfuerzo que antes debían hacer los costaleros agachándose para salvar el dintel de la puerta del templo.

Este paso, realizado entre 1979 y 1981 en los talleres que la Viuda de Villarreal tiene en la localidad de Camas, cercana a Sevilla, ha servido de modelo para otros  muchos, pero quizás el más parecido y del que podemos decir que es una autentica copia, es el que posee la Hermandad de la Divina Pastora de Cantillana. Algunos de sus elementos han sido copiados incluso para Cofradías de la capital sevillana, tales como la pareja de arcángeles de entrevarales y portadores de faroles que lleva la Virgen de los Dolores del Cerro del Águila,  estrenados en 1987 por donación de los hermanos Cardoso.

El paso se completa con dos placas recordatorio colocadas en 1986, una en el que se inscribe la fecha de su estreno y la Junta de Gobierno del momento y otra, situada tras el llamador, como perenne recuerdo del primer capataz que tuvo este paso, Sacrificio Martínez, fallecido trágicamente en plena juventud.

 

 

 

 

Establecida canónicamente en la Parroquia del Apóstol S. Pedro, sita. en la c/ Antona de Dios, nº 2 de Jerez de la Fra., Cádiz. Fecha de creación: 12/6/97.